¡Muy bueno, Diego! Y gracias por advertirme del error que he cometido sin querer. Ya está subsanado. Feliz Semana Santa, en la playa, como Jesucristo, o en el monte, como María... Salu2.
Soy, qué puedo decir a mi favor?, quizás que el día a día tan acelerado me ha orillado allí, justo a la orilla de la playa -en otras opciones- que hoy tocó estar confinada.
Maia, espero que tu confinamiento haya terminado y vuelvas a ser libre como un pajarillo. Al menos, el confinamiento en la playa te aporta algo de la brisa marina ¿no? Un abrazo.
El mar siempre es más atractivo que el río Jordán, donde lo bautizaron. Pero no sé yo sí le gustaba mucho remojarse, por aquello de que cruzó el río Jordán caminando sobre sus aguas :) Un abrazo, Juan.
Milena, he visto con pena que te das un descanso bloguero. Espero que sea refrescante. Es una pena que tanta gente inteligente y sensible se esté dando de baja de este tren que parece descarrilar. Un beso.
¿Será que no pudo resistir a la tentación de de una zambullida o será que corre para ahogarse en ese mar al darse cuenta de cómo va la humanidad que él quiso salvar? Un abrazo ¡feliz finde!
Hola, Lu. No creo que quiera ahogarse. Sólo le apetece refrescarse un poco antes de la última subida, la más dura. En cualquier caso, sabe que en tres días resucitará :) Un abracísimo. Lu.
Iota A la mar se van los rios y el explotado ciudadano tambien. Deja las cruces para los teledramas y se lanzan nadar para darle una alegría al cuerpo que se ha quedado fosilizado entre las paredes de una oficina La Mar limpia todas las malas ideas que se han ido " acumulando" mientras agradece al cielo ese ratico de alegría. Don Diego gracias mil, has conseguido hacerme reír con tu inigualable visión de la Semana Santa. Aquí la letra quinta del alfabeto griego te manda moitisimos abrazos con un cariño ya antiguo...
Hola, Iota querida. No creas que La Mar limpia nada, está llena de plásticos, botellas, condones y pises. Ojalá ese dios consiguiera descontaminarla realizando uno más de sus maravillosos milagros… Pero anda descansando desde el séptimo día y no hay quien lo despierte :) No hay quinto malo, Iota. Un beso.
¡Muy bueno, Diego!
ResponderEliminarY gracias por advertirme del error que he cometido sin querer.
Ya está subsanado.
Feliz Semana Santa, en la playa, como Jesucristo, o en el monte, como María...
Salu2.
Gracias a ti, Dyhego; de los errores inteligentes también se aprende :)
EliminarYo soy más de monte que de playa, como los conejos y las liebres.
Un saludo.
Soy, qué puedo decir a mi favor?, quizás que el día a día tan acelerado me ha orillado allí, justo a la orilla de la playa -en otras opciones- que hoy tocó estar confinada.
ResponderEliminarMaia, espero que tu confinamiento haya terminado y vuelvas a ser libre como un pajarillo. Al menos, el confinamiento en la playa te aporta algo de la brisa marina ¿no?
EliminarUn abrazo.
Díría que es el Mar Rojo... :))
ResponderEliminarPor ahí, por ahí Cabro. No viene mal una remojadita antes de trepar al Gólgota :)
EliminarLa tentación de las olas y su irresistible llamada,ante las que no puede sustraerse ni Dios.
ResponderEliminarEl mar siempre es más atractivo que el río Jordán, donde lo bautizaron. Pero no sé yo sí le gustaba mucho remojarse, por aquello de que cruzó el río Jordán caminando sobre sus aguas :)
EliminarUn abrazo, Juan.
¡Un bañito!... ¡qué refrescante descanso!...
ResponderEliminarUn abrazo, Diego
Milena, he visto con pena que te das un descanso bloguero. Espero que sea refrescante. Es una pena que tanta gente inteligente y sensible se esté dando de baja de este tren que parece descarrilar.
EliminarUn beso.
¿Será que no pudo resistir a la tentación de de una zambullida o será que corre para ahogarse en ese mar al darse cuenta de cómo va la humanidad que él quiso salvar?
ResponderEliminarUn abrazo ¡feliz finde!
Hola, Lu. No creo que quiera ahogarse. Sólo le apetece refrescarse un poco antes de la última subida, la más dura. En cualquier caso, sabe que en tres días resucitará :)
EliminarUn abracísimo. Lu.
Iota
ResponderEliminarA la mar se van los rios y el explotado
ciudadano tambien.
Deja las cruces para los teledramas y se lanzan nadar para darle una alegría al cuerpo que se ha quedado fosilizado entre las paredes de una oficina
La Mar limpia todas las malas ideas que se han ido " acumulando" mientras agradece al cielo ese ratico de alegría.
Don Diego gracias mil, has conseguido hacerme reír con tu inigualable visión de la Semana Santa.
Aquí la letra quinta del alfabeto griego te manda moitisimos abrazos con un cariño ya antiguo...
Hola, Iota querida.
EliminarNo creas que La Mar limpia nada, está llena de plásticos, botellas, condones y pises. Ojalá ese dios consiguiera descontaminarla realizando uno más de sus maravillosos milagros… Pero anda descansando desde el séptimo día y no hay quien lo despierte :)
No hay quinto malo, Iota.
Un beso.
ahí os quedáis, casi parece leerse en las huellas de la arena :)
ResponderEliminarTambién tiene derecho a irse a la playa estas fiestas, que ya no son lo que eran :)
Eliminar